Un panel por pantalla
1.145 pantallas explican qué resuelven y en qué orden se usan, desde la propia pantalla. No hay que salir a buscar nada.
1.145 pantallas con su propio panel de ayuda y 1.416 campos con su explicación al lado. No es un manual que nadie abre: es el texto que aparece justo donde la duda aparece.
Lo que resuelve
El costo real de un sistema empresarial no es la licencia: es el tiempo que la gente tarda en saber usarlo. Cuando la ayuda es un PDF de trescientas páginas, nadie lo abre; se pregunta al compañero, se llena el campo a ojo y el dato entra mal. Y ese dato mal metido sale después en un reporte que alguien usa para decidir.
Lo que incluye
1.145 pantallas explican qué resuelven y en qué orden se usan, desde la propia pantalla. No hay que salir a buscar nada.
1.416 campos con qué va ahí y un ejemplo real. Es lo que evita el dato metido a ojo, que es el que después descuadra un reporte.
La ayuda dice qué te cuesta en dinero, en tiempo o en acceso — nunca cómo funciona el software por dentro. Eso es lo que la hace útil.
Las trampas sin síntoma están señaladas: lo que cambia más de lo que parece, lo que no se puede deshacer, lo que se calcula distinto de lo que uno supone.
El impuesto, el comprobante, el organismo y el formato de fecha del ejemplo son los de donde operas, no los de otro mercado.
Una pantalla nueva sin su ayuda pone la suite de pruebas en rojo el mismo día. No se entrega a medias.
Cómo funciona
El panel de ayuda está ahí, en el mismo sitio, siempre.
Su explicación y su ejemplo aparecen al lado, sin salir.
Sin manual, sin curso y sin llamar a nadie.
En el detalle
Y al segundo le falta síntoma: sin conectar, el panel no se pinta y no hay ningún error. Por eso una prueba lo comprueba, en vez de confiar en que alguien lo mire.
«Mantenimiento de octubre, contrato 42» enseña más que «concepto de la deuda». Por eso cada campo trae un ejemplo escrito, no una etiqueta repetida.
Qué no se puede deshacer, qué cambia más de lo que parece y qué decisión arrastra a las siguientes. Es lo que un manual genérico nunca dice.
Una ayuda que describe la interfaz no ayuda: el usuario ya la está viendo. La útil dice qué le cuesta equivocarse ahí.
ITBIS o IVA, DGII o SENIAT, NCF o factura electrónica: el texto se escribe una vez y se lee correcto en cada país.
Cada duda resuelta en la pantalla es una llamada que no se hace. Con más de mil pantallas, eso es la diferencia entre usar el sistema y pelearse con él.
Para quién
Y formar a cada persona nueva cuesta semanas.
Que una buena explicación resolvería sola.
Porque nadie llegó a entender para qué servían.
Dudas habituales
No. Está en la plataforma, en todos los módulos, sin coste adicional.
No, y esa es la diferencia: es un panel dentro de cada pantalla y una explicación junto a cada campo, donde surge la duda.
Sí, entero, y con los términos de tu país: tu impuesto, tu comprobante y tu organismo.
Los 34. Y una pantalla nueva sin su ayuda pone la suite de pruebas en rojo, así que no se queda atrás.
Es su mejor uso: cada pantalla explica qué resuelve y en qué orden se usa, así que se aprende trabajando.
La ayuda está pensada para leerse en la pantalla, donde surge la duda. Para la estructura de los datos está el Diccionario de Datos, que sí se exporta.
Y además
Te enseñamos Sistema de Ayuda funcionando sobre un caso parecido al tuyo, sin compromiso.