5 min de lectura Arquitectura

Multi-moneda no es un campo: es todo el recorrido

Tener un desplegable de monedas no es ser multi-moneda. La prueba está en el cobro, en el cierre y en el informe de hace seis meses.

El campo es lo fácil

Añadir un desplegable de moneda a una factura es media hora de trabajo. Por eso casi todos los sistemas dicen ser multi-moneda.

Lo difícil es todo lo demás: que ese dato sobreviva al cobro, al cierre, al informe y al paso del tiempo sin contradecirse.

Las cuatro pruebas

  • Factura en una moneda, cobra en otra. ¿El sistema calcula la diferencia cambiaria y la manda a su cuenta, o te deja un saldo descuadrado que alguien ajusta a mano?
  • Abre un documento de hace seis meses. ¿Muestra la cifra que se facturó entonces, o la convierte a la tasa de hoy? Si la convierte, está reescribiendo el pasado.
  • Mira el inventario. ¿Mantiene el costo al que entró la mercancía, o lo revaloriza? Revalorizarlo convierte el margen en ruido.
  • Pide un balance en la otra moneda. ¿Sale, y se puede explicar de dónde sale cada conversión?

Un sistema que falla en la segunda es el más peligroso, porque no da ningún error: simplemente los informes históricos cambian de cifra según el día en que los mires, y nadie sabe cuál era el bueno.

Dónde importa más de lo que parece

Mucha gente cree que esto solo aplica si facturas en el extranjero. No es así:

  • Si compras importado y vendes en local, tu costo es multi-moneda aunque tus facturas no lo sean.
  • Si tienes una cuenta bancaria en divisa, su saldo cambia de valor cada día.
  • Si pagas a un proveedor extranjero a plazo, la deuda cambia de valor mientras no la pagues.

El mecanismo completo está en diferencia cambiaria, y el caso más exigente en facturar en Venezuela.

Elegir y sacarle partido a un ERP

Del mismo tema

Multi-moneda de punta a punta

En Zyntello cada documento guarda su tasa, la diferencia cambiaria va a su cuenta, el inventario mantiene su costo y los informes salen en cualquier moneda.