Préstamos y venta a crédito: dónde se equivocan los cálculos de mora
Un interés mal calculado no da error: da un número plausible. Y en una cartera de préstamos, un error pequeño repetido mil veces es mucho dinero.
El peor error es el que parece correcto
En una cartera de préstamos, los errores de cálculo no producen mensajes de error: producen cuotas ligeramente distintas de las que deberían ser. Y como parecen razonables, nadie las revisa.
Multiplicado por cientos de clientes y decenas de cuotas, un error pequeño y sistemático es mucho dinero — y, según el caso, un problema con el cliente o con el regulador.
Dónde se equivocan los cálculos
- La base de días. Calcular sobre 360 o sobre 365 días da resultados distintos. Ninguna es incorrecta; mezclarlas sí.
- Sobre qué saldo se calcula la mora. ¿Sobre la cuota vencida, sobre el capital de esa cuota, sobre el total del préstamo? Son tres cifras muy distintas y hay que elegir una, escribirla y respetarla.
- El orden de aplicación del pago. Un abono que no cubre todo, ¿a qué se aplica primero: mora, interés o capital? El orden cambia el saldo final y el plazo.
- Los días de gracia. Si existen, ¿la mora se calcula desde el vencimiento o desde el fin de la gracia? Las dos se implementan y dan números distintos.
- El redondeo. Redondear cada cuota o redondear al final cambia el total. Es céntimos por cuota, y miles en la cartera.
La comprobación que lo revela: coge un préstamo real, calcula la tabla a mano en una hoja y compárala con la del sistema, cuota a cuota. Si hay diferencia en la cuota 18, la habrá en todos los préstamos.
Los casos que rompen los sistemas
El cálculo normal lo hace cualquiera. Lo que separa un sistema de préstamos serio es cómo maneja lo que no es normal:
- El abono extraordinario a capital. ¿Reduce la cuota o el plazo? El cliente debe poder elegir, y la tabla se rehace.
- La refinanciación. Un préstamo que se reestructura no es uno nuevo: hay que conservar la historia.
- El pago parcial repetido. Alguien que siempre paga un poco menos genera un arrastre que hay que seguir con precisión.
- La condonación. Perdonar mora es una decisión con nombre y motivo, no un ajuste.
Y lo que hay que ver de la cartera
Más allá del cálculo individual, la pregunta de gestión es cuánto de lo prestado vas a recuperar. Eso exige ver la cartera por tramos de mora, su evolución, y qué parte está en manos de pocos clientes — el mismo razonamiento que en la antigüedad de saldos, con más consecuencias.
La actividad de préstamo está regulada de forma distinta en cada país, y hay límites y requisitos que cumplir. Confirma tu marco con un asesor antes de definir tasas y recargos.