Pipeline en tablero, por etapas
Cada columna es un estado de tu proceso de venta, con el valor de lo que hay en cada una. Se arrastra y se ve de un vistazo dónde está atascado el embudo.
Disponible
Pipeline en tablero, contacto convertido en cliente de Facturación sin retecleo, metas por vendedor y salud de cliente calculada. Además del embudo: a quién llamar hoy y por qué.
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Sin CRM
Sin un sitio común, cada vendedor lleva sus oportunidades como puede y la empresa no sabe cuánto tiene en juego. Un cliente que lleva semanas sin respuesta no se lo recuerda nadie, y cuando el vendedor se va, su cartera se va con él.
Lo que resuelve
Cada columna es un estado de tu proceso de venta, con el valor de lo que hay en cada una. Se arrastra y se ve de un vistazo dónde está atascado el embudo.
Los días de inactividad los defines tú, y el que los pasa aparece señalado. Lo que se enfría deja de enfriarse en silencio.
Al ganar, la oportunidad se convierte en cliente de Facturación con sus datos. Se acaba el paso donde se pierde la mitad de la información.
La meta mensual de cada uno contra lo realmente ganado. Sin meta, una venta de 40.000 no se puede juzgar: puede ser excelente o la mitad de lo esperado.
Calculada de madrugada con el peso que tú definas: compra, respuesta, incidencias. Convierte la cartera en una lista de a quién llamar hoy y por qué.
Las recomendaciones salen de lo que se compra junto y de lo que compran clientes parecidos. Es una lista concreta, no una intuición.
Cómo funciona
Las etapas por las que pasa una oportunidad y cuáles significan ganar y perder.
De dónde llegan las oportunidades y cuánto se espera de cada vendedor.
Registra, avanza y convierte. Lo que se enfría aparece señalado.
En el detalle
Sin eso no hay tasa de conversión ni embudo: solo una lista de tarjetas. Es lo primero que se configura y lo que más se olvida.
No sirve saber cuántos leads llegaron, sino de dónde llegaron los que compraron. Sin fuente, el gasto en captación se decide a ciegas.
Un cliente ganado tiene sus propias etapas de seguimiento. Cerrar la venta no cierra la relación, y el módulo distingue las dos cosas.
Después cada usuario envía desde el CRM con la cuenta de la empresa, y la conversación queda ligada a su oportunidad.
Si la salud de un cliente cae o responde mal una encuesta, se dispara la acción que definas. El seguimiento deja de depender de que alguien lo mire.
Es el porcentaje de promotores menos el de detractores. Por eso un promedio alto puede esconder un NPS malo, y conviene leer los dos.
Para quién es
Y cada quien lleva su seguimiento como puede.
Cotizas, negocias y cierras en semanas, no en minutos.
Y saber qué fuente trae los clientes que sí compran.
Dudas habituales
Sí: las defines tú, con su nombre, color y orden, y marcas cuáles significan ganar y cuáles perder.
Se convierte en cliente de Facturación con sus datos, y pasa a los estados de gestión del seguimiento posterior.
Sí, con los días de inactividad que definas en la configuración del módulo.
Sí: la cuenta se registra una vez por empresa y desde ahí cada usuario envía y recibe con la oportunidad delante.
Una nota de 0 a 100 calculada cada madrugada con el peso que tú des a cada factor. Sirve para priorizar a quién llamar hoy.
Sí: meta contra logrado, embudo de conversión y rendimiento por fuente y por vendedor.
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